Un comerciante de 71 años denunció un saqueo en el almacén que funciona en su propio domicilio, sobre la calle 163 entre 26 y 27 de Berisso, y vertió sus sospechas sobre una vecina.
Según dicen algunos, la vecina tiene antecedentes, quien además, le habría pedido de muy mala manera que le fíe algo para tomar.
Sin embargo, como la respuesta no era la que pretendía escuchar, se alejó del negocio bajo la promesa de volver, pero a robar todo.
Y, cuando el hombre se levantó por la mañana, descubrió que efectivamente le faltaba un cajón de cervezas; cuatro botellas de vino; varios paquetes de azúcar y 15 mil pesos apróximadamente.
La investigación sigue su curso…

