En las últimas semanas, el Club Saladero de nuestra ciudad ubicado en calle 18 entre 152 y 152 norte, ha sido noticia por la lamentable decisión de un joven de quitarse la vida en el predio del histórico club de fútbol infantil.
En este contexto, ese día, se desarrolló un importante operativo policial, el cual, según integrantes de la Comisión Directiva y vecinos del barrio, «fue caótico» debido al deplorable estado de la calle de acceso que debería haber tomado la policía para llegar al lugar del hecho. “Ese día, el Comisario fue y volvió tres veces al club, y lo hizo ingresando con su vehículo, por lo que es una cancha auxiliar, cancha que con mucho esfuerzo mantenemos desde el club. Por el mismo lugar ingresaron la policía científica, la morguera y todo el personal afectado al operativo”, aseguró un integrante de la Comisión Directiva.
Esta problemática la padecen desde hace muchos años, pero hace aproximadamente un año, el municipio realizó una limpieza del canal lindero a la calle entre el club y el Corralón Municipal y todo ese barro y basura que sacaron, lo dejaron a un costado. Nunca el municipio sacó esos cúmulos de barro y basura.
“Desde la municipalidad se comprometieron a hacerlo, a arreglar el camino que ellos mismos arruinaron. Esta situación hace que no haya una entrada al club. Lo que se usa en este momento como entrada, es la canchita auxiliar. Hemos presentado notas, hablamos con funcionarios de las áreas correspondientes sin obtener respuestas” explicaron desde el Club.
Ante la falta de respuesta se decidió organizar torneos y demás actividades para recaudar fondos y pagar a un privado para que arregle la calle. “Nosotros usamos esa cancha para entrenamientos y para alquileres que nos permiten obtener ingresos para mejoras de nuestro club. Pero todo ese esfuerzo es en vano, porque compramos la tierra, rellenamos la cancha y cuando llueve es imposible acceder por la calle que corresponde, por lo que no nos queda otra alternativa que volver a usar la cancha de calle”.
Comedor y entrenamientos sin actividad
Sumado a todo esto, en el mismo club funciona desde hace 17 años el Comedor y copa de leche Rinconcito Tricolor, que asiste a cerca de 60 niños que a diario concurren a recibir su almuerzo, en algunos casos el único plato de comida del día. Pero cuando llueve es imposible que ingresen ni por la calle ni por la cancha porque también se inunda, así que no queda otra alternativa que suspender la actividad hasta que se seque el camino lo cual significan varios días sin comedor. Lo mismo sucede con los entrenamientos de los chicos que juegan en el club, deben ser suspendidos.
Esa calle la usa la gente que vive en los barrios que dan al fondo del club, para cortar camino, como así también lo utilizan vehículos y carros. “Nuestro reclamo es que arreglen esa calle y poder cerrar el frente de nuestro club para que sea lo que corresponde, un camino dentro de una institución, no una calle de libre tránsito. Tenemos mucho miedo de que ocurra algún accidente durante un partido de fútbol y no haya como acceder. Es por eso que hay mucho malestar en los familiares de los chicos. Si se llega a accidentar un chico, la ambulancia no tiene cómo entrar. Para eso hay que cortar el alambrado de la cancha para que entre, cosa que ya ha pasado. Ahora pedimos 3 camiones de tierra y alquilamos la maquina niveladora, lo cual implica un gran gasto para nosotros, y cuando llueva todo ese trabajo se vuelve a arruinar. Y a nosotros no nos ayuda nadie, todo se hace a pulmón”, concluyeron los representantes del Club Saladero.



