
Opinión
Tras vestidos de dirigentes políticos, con ideologías que priman lo material por sobre lo ideológico, nuevos/viejos actores, vuelven a las viejas prácticas que la ciudadanía pretende extirpar del colectivo social.
Es en este proceso, que roza las prácticas políticas de los ´90, donde sobresalen la búsqueda constante del acomodo personal, del individualismo y la pérdida de objetivo social, primando lo material por sobre lo colectivo; dejando a la luz acciones que a la fecha, se han convertido en moneda corriente.
Algunos lo defenderán como “folclore Político”, mientras otros verán en estas viejas prácticas, todo aquello que se pretende dejar atrás, y alejados del micro clima, habrá que detenerse en lo cotidiano e interpretar aquello que le molesta a los vecinos.
La impresión que queda, es ver como tristemente, los ciudadanos observan desde sus necesidades insatisfechas, a los “actuantes”, quienes no comprendieron, o no quieren comprender por donde transita la voluntad del pueblo.
Y en su cotidianidad, el hombre común, se enfrenta al golpe de timón que dio el gobierno de turno, que no era el esperado por la ciudadanía, quien busca sobrevivir a los procesos inflacionarios.
Las urnas hablaron, equivocadamente o no, pero en el desarrollo de los hechos existe un indicador que marca y define, como piensa y siente el hombre común, el que sale buscar todos los días, el sostén de su hogar y no lo encuentra.
Evidentemente, si queremos un futuro mejor para quienes hereden este suelo, claramente los dirigentes deberán comprender, atender e identificarse con este pueblo que es un crisol de razas y como tal, tan simple como sincero.
No habrá ya lugar para Oportunistas, para los tras vestidos y los individualistas; o quienes sean mancillados por la sombra de la corrupción; estos entonces, deberán dejar la arena de la política, en busca de su bien personal, porque cuando el elástico de la paciencia se corta, es el pueblo quien hace sonar el escarmiento…
@R. Lara

