Este lunes 23 de marzo, Villa San Carlos afrontará una de las paradas más difíciles del certamen. Desde las 15:30 horas, el «Villero» visitará a Sportivo Dock Sud en el Estadio de los Inmigrantes, en el marco de la séptima jornada. El encuentro, que promete ser una batalla táctica y física, contará con el arbitraje de Marcos Recalde.

El equipo de Berisso, conducido técnicamente por Pablo “Pájaro” Miranda, llega a Avellaneda con la imperiosa necesidad de sumar de a tres tras el agridulce empate cosechado en su casa ante Deportivo Merlo.

San Carlos sabe que Dock Sud se hace fuerte en su reducto y que el partido será disputado, intenso y con mucha lucha en la mitad de la cancha, por lo que necesita poner en cancha su mejor versión.

Sin embargo, la principal preocupación de Miranda no pasa solo por el rival, sino por el estado de su propio plantel. Villa San Carlos llega a este compromiso con varias bajas sensibles por lesión, lo que obligará al entrenador a realizar cambios obligados y a «quemar naves» con lo que tiene a disposición:

El parte médico que enciende las alarmas:

  • Tomás Akimenco: Luxación en el hombro izquierdo.
  • Simón Cañete: Desgarro en el isquiotibial derecho.
  • Mauro Martín Garraza: Esguince de tobillo derecho.
  • Alejo Lloyaiy: Hernia inguinal (será intervenido quirúrgicamente). Cabe recordar que Lloyaiy aún debe purgar dos fechas de suspensión por su expulsión ante Sportivo Italiano, sanción que ya le impidió estar presente ante Deportivo Merlo.

Un desafío para la consolidación

Para Villa San Carlos, este partido representa una verdadera prueba de carácter. Miranda deberá demostrar su capacidad para rearmar el equipo ante la adversidad y el plantel tendrá que redoblar esfuerzos para suplir las ausencias de jugadores clave.

Será una buena medida para seguir consolidando la idea de juego y demostrar que el «Cele» está para dar pelea en el torneo, incluso en condiciones desfavorables.