A pocas semanas de las elecciones, la ciudad se encuentra colmada de carteles, columneros, pasacalles y pintadas de las distintas fuerzas políticas. Sin embargo, lejos de generar simpatía, esta modalidad de campaña despierta un fuerte rechazo entre los vecinos.

De acuerdo a una encuesta realizada por la consultora Punto D, nueve de cada diez berissenses manifestó su descontento frente a la sobreabundancia de propaganda política en la vía pública.

Entre los principales argumentos, los vecinos señalan que estos elementos generan suciedad, contaminación visual y desorden urbano. También remarcan que muchos carteles son colocados de manera riesgosa, obstruyendo cámaras de seguridad, tapando señales de tránsito, enganchándose en cables o colocándose en rotondas y esquinas, con el consiguiente peligro para la seguridad vial.

Otro aspecto cuestionado es el alto gasto que los partidos destinan a este tipo de publicidad, considerado por los encuestados como un “derroche de dinero” que podría aplicarse a necesidades más urgentes de la ciudad.

Proyecto en el Concejo Deliberante

En paralelo, el concejal Maximiliano Fernández (bloque Juntos por el Diálogo Federal) presentó un proyecto de Comunicación para exigir el retiro inmediato de cartelería proselitista colocada en espacios que representen un riesgo para la integridad de los vecinos.

Según detalla la iniciativa, existen carteles sujetos con alambre a columnas de alumbrado o de gran porte sin la debida fijación, lo que ante inclemencias climáticas podría provocar accidentes. “También hay propagandas en rotondas o esquinas que entorpecen la correcta circulación”, se advierte en el texto, que solicita al Ejecutivo municipal arbitrar las medidas necesarias para garantizar la seguridad en la vía pública.