El verano y el arranque de año suele renovar ilusiones y traer la esperanza de que todo lo venidero será productivo. Sin embargo, con una pandemia que no se fue con el año viejo, merece la pena reflexionar cómo está el ánimo de los argentinos a pocos días de haber chocado las copas con el deseo de que 2022 traiga salud, amor y trabajo.
Para el psicoanalista Ricardo Antonowicz (MN 11556) «este año serácomplejo renovar esas ilusiones porque persisten los problemas económicos, el virus redobla su apuesta y, como si fuera poco, se hace difícil viajar este verano».
«La pandemia contagió la mente de toda la humanidad. No hay persona que no se haya contagiado en su mente del temor al contagio», dijo.
Para Antonowicz, «el virus impactó mas sobre la mente que sobre los cuerpos. En ese sentido, todo el mundo se contagió de miedo. Es un tormento todavía intolerable y hay una necesidad imperiosa de que esto termine. La humanidad quedó paralizada por el miedo a la muerte«.
Completó: «Vacacionar implica salir de lo cotidiano, de la monotonía, pero esta vez parece complicado sentir esa inigualable sensación de libertad frente a esta nueva ola de covid«.
Por otro lado, el profesional señaló que hay distintos tipos de cansancio y dijo que «hay algunos que no son fáciles de dominar».
«Hay un cansancio por aquello que no puede alcanzarse que se suma al agotamiento mental que nos trajo la exposición ilimitada a la tecnología», explicó.
«El desafío de este año será poder alejar esa sensación de habernos vuelto tecnodependientes. Ciertamente, debemos encontrar la forma de recuperar nuestras escenas en vivo, presenciales, para no quedarnos atrapados en las redes de la ansiedad», opinó.

