Con profunda emoción y recogimiento, la comunidad de Berisso participó de una misa en la Parroquia San José Obrero para rendir homenaje al Padre Pascual Ruberto, al cumplirse 33 años de su fallecimiento. La ceremonia fue un momento de encuentro, memoria y gratitud hacia quien fuera un verdadero símbolo de fe, entrega y compromiso social en la ciudad.

El Padre Pascual dedicó más de tres décadas de su vida pastoral a Berisso, convirtiéndose en un referente espiritual y humano para generaciones de vecinos y vecinas. Fue un defensor incansable de los trabajadores, acompañó luchas sociales, promovió valores solidarios y estuvo siempre cerca de quienes más lo necesitaban.

“Su legado sigue vivo en cada acción solidaria, en cada gesto de compromiso, en cada comunidad que hoy camina gracias a la semilla que él sembró”, expresaron durante la celebración.

A 33 años de su partida, el recuerdo del Padre Ruberto permanece intacto en la memoria colectiva de Berisso, como guía espiritual y ejemplo de vida al servicio del prójimo.