Este sábado 14 de Julio a las 21.00 horas, en Che Jauretche continua el Ciclo de Humor político organizado por este espacio cultural con la presencia de la actriz porteña Carolina Iannuzzi que  presentará en nuestra ciudad para su espectáculo Evita Tumbera.

En conversación con El Observador Informativo, esto nos contaba la actriz.

  • Hablanos de vos, de tu vida. Para quienes no te conocen…quien es Carolina Iannuzzi?

Carolina Iannuzzi es actriz, nació en Bs. As. El 31 de mayo del ´83, con la democracia bajo el brazo. Como nací por cesárea, a la democracia la traje como pude y salió así, medio trunca. A los 14 años empecé a participar en talleres de teatro barriales. Puedo decir que hice, de una u otra manera, 20 años de teatro ininterrumpidos, excepto por un breve periodo a los 20 años, cuando quedé embarazada.La maternidad cambió mis prioridades, y ya no me interesaba ser actriz por ser actriz sin más. Se entiende? Amplío por las dudas… De chica tenía el deseo de ser actriz porque amo el teatro, que no es ni más ni menos que oficializar el juego y hacerlo oficio. Pero la llegada de Santino me posicionó de otra manera y empecé a trabajar como voluntaria coordinando talleres de teatro en barrios humildes. De los barrios humildes a las cárceles, lamentablemente hay una especie de puentecito, y dejé los barrios progresivamente para quedarme trabajando en penales. Hacen ya 10 años de esto.

  • Cómo llegás a la actuación, al teatro?

Mi situación familiar era un poco conflictiva (cuál no lo es?) Y mi vieja en ese entonces no me pasó mucha cabida con el tema de la actuación. Pero mi abuela tata sí. Entonces armamos un plan: yo decía en mi casa que iba a visitar a mis abuelos, pero en realidad me iba a una escuela pública (en la calle Cuba entre Juramento y Echeverría) que por la tarde tenía talleres culturales gratuitos, y un día a la semana la actividad eran clases de teatro (no muy buenas, por cierto, pero fue un comienzo). Hoy en día mi mamá es mi fan número 1, y viene incluso al penal cada vez que estrenamos una obra (si la policía me permite el ingreso de civiles, claro…)

  • Antes de este espectáculo llevaste adelante Amante pueblo, primero en teatros luego no….como fue ese proceso? Esa experiencia?

Amante pueblo era un unipersonal de humor político. Lo hice de manera itinerante durante 3 años entre 2012 y 2015. No lo seguí haciendo porque estaba muy sujeto a la coyuntura y hoy en día amante pueblo no tiene vigencia lamentablemente.Lo presenté en Colón, Entre Ríos; en el Torquato Tasso; en el Centro Cultural Haroldo Conti, en el marco del aniversario de Abuelas de Plaza de Mayo; en Los Chisperos; en el ECUNHI; etc. Si volvemos, vuelve amante pueblo.

  • Evita tumbera está íntimamente relacionado con tu trabajo en cárceles. ¿Cómo fue esa experiencia de talleres en cárceles?

¡Te lo voy a contar en el espectáculo! La experiencia, afortunadamente, sigue siendo. Hasta hace un rato estuve en el pabellón 50 de la cárcel de Devoto.A grandes rasgos puedo decir que es un trabajo muy intenso, que tiene un costo emocional bastante alto, pero, por más romántico que suene… Es la razón de mi vida.         

  • Escribiste un libro. ¿cómo surgió la idea? ¿cómo fue el proceso? ¿Porque Zaffaroni en el prólogo?

Tengo el hábito de escribir. Cuando trabajaba con pibes y pibas en los barrios acostumbraba escribir para mí, para tener un registro básico. Eran muchos! Entonces ponía: «juancito-el que hizo de monstruo»; «karen-la que hizo de maestra». Después empecé a escribir observaciones: «karen hoy se puso a llorar en el recreo. No me quiso contar por qué, pero después estuvo bien en el taller» y cosas así.Eso fue creciendo.En las cárceles vivo momentos únicos.Soy terriblemente feliz en mi trabajo.Y no puedo compartirlo afuera! Entonces empecé a escribir crónicas y anécdotas. Viste que cuando te cuentan un chiste gracioso lo querés compartir enseguida? O un meme? Bueno, así. Eso mismo. Paradójicamente, me encuentro con la máxima expresión de humanidad ahí dentro. De la mano de personas que seguramente provocaron mucho daño. También me encuentro con la mejor versión de mí misma.Y al teatro en estado puro. Al teatro como expresión popular.Creo que lo revolucionario es un poco eso, no? Ver y verse en roles por fuera de lo predeterminado, por fuera de las identidades criminales. Un par de horas dejar de ser «el narco» y ser «risaman, el héroe de ciudad devótica», o lo que sea que estemos haciendo.A las crónicas las tenía escritas. Cuando decidí publicar el libro lo difícil fue seleccionarlas, actualizarlas y ver en qué orden las ponía. El libro tiene 3 capítulos: el primero se llama «personajes», y son crónicas sobre personas específicas. Es el capítulo más colorido. El segundo se llama «mi casa suburbana» y son crónicas sobre la cárcel. Mi idea era que una vez que el lector estuviese enganchado, pueda entrar de alguna manera. El último capítulo se llama «todo preso es político» y son las historias más crudas. Si ponía esas al principio nadie iba a terminar el libro!Cada capítulo termina con un fragmento de alguna obra estrenada en los penales. Cómo surgió la idea? Tengo buenos amigos que me alientan y me dicen que les gusta cómo escribo. Las redes sociales hicieron su parte, porque pude ver que no sólo le gustaba a mis amigos… Si subía un texto de algo que me había pasado en el taller, gente que no conocía me escribía conmovida y tirándome la mejor.Eso fue alentador. Y tuve que aprender qué  es un ISBN y hacer muchos trámites.El prólogo es de Zaffaroni, se pagó la vuelta y sin conocerme ni nada lo hizo.Le escribí y le fui muy sincera… Le mandé el material y le dije que me gustaría que lo prologue él porque admiro mucho su trabajo al respecto de lo que hizo por la gente en cana, especialmente en los ´80, en caseros, cuando tenían aislados a los internos con sida. Y yo no quería que el libro sólo circule por mi órbita. Sino es como cuando hablamos de política sólo entre nosotros! Quería que llegue al ámbito judicial. La mayoría de mis pibes y pibas ni conocen a sus defensores. Odio profundamente al partido judicial… En su amplio espectro, claro, no digo que no haya buena gente dentro del mismo. Y la chapa de su nombre me parecía una buena estrategia para llegar a una población con la que no tengo llegada. Funcionó bastante. Después nos conocimos, fui a su casa a llevarle un ejemplar. Me abrió la puerta atajando a los perros para que no se le escapen. Fue hermoso.

Gracias Carolina Iannuzzi!!

El espectáculo es con entrada libre y “al sobre” y para más información o reservas facebook CheJauretche. O en la Casa Cultural, Calle 14 Número 3980, entre 162 y 162 Norte