A siete décadas de uno de los episodios más emblemáticos y dolorosos de la historia argentina, este miércoles comenzará el denominado Juicio por la Verdad por los fusilamientos de José León Suárez, una instancia destinada a reconstruir los hechos ocurridos el 10 de junio de 1956 durante la dictadura autodenominada Revolución Libertadora.

Las audiencias se desarrollarán durante miércoles, jueves y viernes desde las 9:30 horas en el Auditorio Hugo del Carril, ubicado en la localidad de José León Suárez, en un hecho de profundo valor histórico y simbólico para familiares de las víctimas y organismos de derechos humanos.

El proceso estará a cargo del Juzgado Federal N° 2 de San Martín, bajo la conducción de la jueza Alicia Vence. Aunque no tendrá consecuencias penales para los responsables, el objetivo principal será establecer la verdad histórica, aportar documentación sobre los hechos y brindar una instancia de reparación simbólica para los familiares de las víctimas.

Los fusilamientos de José León Suárez constituyen uno de los casos más recordados de violencia política en Argentina. Aquellos hechos, posteriormente inmortalizados por el periodista y escritor Rodolfo Walsh en el libro Operación Masacre, expusieron ejecuciones ilegales realizadas tras el levantamiento encabezado por sectores peronistas contra el gobierno de facto.

Entre las pruebas que formarán parte del debate se encuentra el testimonio audiovisual de Juan Carlos Livraga, conocido como “el fusilado que vive”, registrado en 2023 por la Dirección Provincial de Registro de Personas Desaparecidas de la provincia de Buenos Aires.

Durante las jornadas también se analizarán documentos oficiales, expedientes y archivos históricos que permitirán profundizar la investigación sobre las responsabilidades institucionales, los mecanismos de encubrimiento y las consecuencias de aquellos acontecimientos.

Para los descendientes de las víctimas y los organismos comprometidos con la memoria histórica, este Juicio por la Verdad representa una oportunidad para reafirmar el derecho a conocer lo ocurrido y mantener vigente el reclamo de memoria, verdad y reparación a 70 años de la masacre.