Trabajadores del Astillero Río Santiago (ARS) difundieron una grave denuncia contra autoridades políticas, gremiales y empresariales, a quienes acusan de vaciar la histórica fábrica naval ubicada en Ensenada y paralizar la producción de dos buques clave: Eva Perón y Juana Azurduy, encargados por Venezuela en 2005 y pagados en su totalidad.

Desde la Social 21 La Tendencia señalan que los fondos para la construcción de las embarcaciones (US$ 23 millones) fueron desviados en 2009 durante el gobierno de Daniel Scioli para financiar el Estadio Único de La Plata, sin que se restituyeran ni se retomaran las obras. Desde entonces, la producción se encuentra estancada y la situación actual amenaza con la parálisis definitiva de la fábrica, que emplea a más de 3.000 trabajadores.

“Nos quieren vender que el astillero no tiene razón de ser, mientras se vacía deliberadamente desde adentro”, advierten en un comunicado. Además, apuntan directamente al actual gobernador Axel Kicillof por no avanzar con la reactivación de las obras ni reclamar la devolución de los fondos.

El conflicto se agudiza ante la posibilidad de que el gobierno bonaerense rescinda el contrato con Venezuela y venda los barcos como chatarra. Desde el ARS consideran que esto significaría una “catástrofe industrial, laboral y política”, dado el valor estratégico y técnico de las embarcaciones, consideradas entre las más importantes de la historia del astillero.

La denuncia se acompaña de documentación enviada a lo largo de los últimos años a diversas autoridades, entre ellas la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner y el Senado de la Nación, sin obtener respuestas. También aseguran que el Tribunal de Cuentas de la Provincia auditó la falta de fondos cinco veces en un año, sin que se haya tomado acción alguna.

Finalmente, los trabajadores reclaman la devolución inmediata de los fondos desviados, la reactivación de la producción naval y el fin del vaciamiento del ARS. “El astillero fue y debe seguir siendo un símbolo de soberanía y producción nacional”, concluyeron.