Trabajadores del Teatro Argentino de La Plata denunciaron el vaciamiento de la producción artística de la sala a manos de obras de productoras privadas y advirtieron que la gestión de Cambiemos está tomando medidas idénticas a las que aplicó la última dictadura cívico militar, cuando dispuso la fusión de secciones y la eliminación de cargos.

A través de un memo interno, el Directo de Producción Escenotécnica, Enrique Bordolini, decidió eliminar la Sección Técnica de Ropería, Tintorería y Archivo de Vestuario, pasando sus funciones al área de sastrería, lo que representa lisa y llanamente la desaparición de algunas carreras escenográficas, según explicaron los empleados de la desaparecida sección.

Pero lo que más sorprendió es que esa medida es idéntica a la que tomó la dirección del Coliseo bonaerense durante la dictadura, por lo que el rechazo generalizado no corresponde solamente a la pérdida de especificidad de algunas tareas y la desaparición de jefaturas, sino que está atravesado también por la defensa de los derechos humanos y el rechazo a las políticas de ajuste.

Las autoridades contaron con la complicidad del gremio de Maquinistas teatrales, de buena llegada al oficialismo, con el silencio cómplice de UPCN y con la falta de compromiso de ATE, que ni siquiera se presentó a la reunión con Bordolini, por lo que en diálogo con NOVA los trabajadores dijeron sentirse «desprotegidos» por esta situación.

Un dato de color, o quizá no tanto, es que en su propia Bio de Facebook, Bordolini dice que vive «en Chile», situación que desconcierta a los trabajadores, ya que el funcionario cumplió funciones en el Teatro Municipal de Santiago y algunos aseguran que sigue vinculado con esa institución.

El cuadro se completa con concursos arreglados, amiguismo en las designaciones y la permanente sospecha de que la fusión y eliminación de secciones apenas está comenzando, porque hay cada vez menos lugar para la puesta en escena de producciones propias.

“Están desmantelando de a poquito todo, es un teatro de Producción Propia, donde no se produce nada!”, remarcaron los empleados y explicaron que solo se realiza “montaje de Obras que no son de nuestra producción”.

“De hecho, la primera función de esta temporada 2018, el Quijote de la Mancha en su versión ballet, se hizo en el Coliseo Podestá y no en las salas del Teatro Argentino”, finalizaron los trabajadores.