A través de un comunicado, la comunidad del Hospital Garrahan volvió a expresar su preocupación por la situación crítica que atraviesa el establecimiento, uno de los centros pediátricos más importantes del país. El texto remarca la falta de respuestas por parte de las autoridades y advierte que, de no abrirse una instancia real de diálogo, se profundizarán las medidas de fuerza.

“Queremos compartir buenas noticias, como un trasplante exitoso o la recuperación de un niño con cáncer. Pero una vez más debemos hablar de una crisis grave, persistente y cada vez más cercana al colapso”, comienza el documento difundido por el personal del hospital.

Desde el Garrahan señalan que, pese a la vigencia de la conciliación obligatoria, solo se realizaron dos reuniones formales sin avances concretos y con una preocupante falta de presencia por parte de las autoridades responsables. Además, denuncian que el conflicto con los médicos residentes continúa sin resolución y que en la última semana se vieron obligados a levantar las medidas de fuerza bajo amenazas de sanciones.

“La situación se agrava. Los equipos de salud están cada vez más desgastados, continúa la salida de personal altamente capacitado y, aunque ya entregamos estadísticas, datos y pruebas de nuestra labor, no hemos sido escuchados”, advierten.

En ese contexto, el martes y miércoles pasados se llevó adelante un cese de actividades, con la posibilidad de nuevas medidas en los próximos días si no se abre una instancia concreta de negociación.

Atención garantizada, pero en condiciones extremas

Pese al conflicto, desde el hospital aseguraron que siguen garantizando la atención de más de 500 pacientes internados y de todas las urgencias, por un compromiso “ético y moral” con la salud infantil. Sin embargo, alertaron que la falta de respuesta de las autoridades “empuja a una situación límite que impacta en la calidad de la atención y pone en riesgo a los pacientes”.

El Garrahan es un centro de referencia nacional para el tratamiento de enfermedades graves y complejas, en articulación con profesionales y centros de salud de todo el país. “¿Qué pasaría si este hospital no existiera? ¿Dónde acudirían los pacientes?”, interpelan en el comunicado.

Pedido de una Ley de Emergencia Sanitaria Pediátrica

En su mensaje, el equipo del Garrahan se dirige directamente a los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial, así como a los gobiernos provinciales, a quienes convocan a impulsar una Ley de Emergencia Sanitaria Pediátrica que contemple los recursos y condiciones necesarias para sostener la atención.

“El compromiso con la salud pediátrica sigue intacto, pero necesitamos respuestas concretas, incluida una urgente recomposición salarial”, expresan, al tiempo que rechazan las agresiones y descalificaciones que han recibido. “Invitamos a quienes nos critican a pasar un día en nuestro hospital y ver de cerca la realidad que enfrentamos”.