El Foro de Periodismo Argentino (FOPEA) expresó su profunda preocupación ante el inminente tratamiento legislativo de un proyecto que propone la derogación del Estatuto del Periodista Profesional (Ley 12.908), al considerar que la medida significaría un grave retroceso para la libertad de expresión, la calidad institucional y el ejercicio independiente del periodismo en la Argentina.

La entidad remitió una nota a la Comisión de Trabajo y Previsión Social del Senado, presidida por la senadora Patricia Bullrich, y también a la titular de la Cámara alta, Victoria Villarruel, así como a los presidentes de los bloques Justicialista, UCR y PRO.

Desde FOPEA señalaron que, en un contexto de debate sobre reformas regulatorias profundas, eliminar el Estatuto —en lugar de revisarlo y actualizarlo— constituye un error histórico, ya que se trata de una norma que ha sido un pilar para el ejercicio uniforme de la profesión periodística y que cuenta con amplio respaldo legal y jurisprudencial.

En su presentación, la organización fundamentó su rechazo en distintos ejes. Entre ellos, destacó el principio de progresividad de los derechos, subrayando que la derogación implicaría una regresión en la protección del trabajo periodístico y de la libertad de expresión, en contradicción con estándares constitucionales y tratados internacionales incorporados al derecho argentino.

Asimismo, FOPEA remarcó que el Estatuto no es una norma meramente laboral, sino que incluye disposiciones esenciales para garantizar el acceso a la información y la protección de la libre expresión, aspectos que han sido respaldados en reiteradas oportunidades por la Corte Suprema de Justicia de la Nación.

Otro punto central señalado fue la constitucionalidad de la indemnización agravada, prevista para proteger la estabilidad laboral de los periodistas, que también ha sido validada por el máximo tribunal. En ese sentido, el Foro recordó que la jurisprudencia ha rechazado que este tipo de regímenes específicos vulneren el principio de igualdad ante la ley.

FOPEA alertó además sobre una serie de riesgos concretos si avanzara la eliminación del Estatuto. Entre ellos, la pérdida de derechos adquiridos y de la identidad profesional del periodismo; una mayor fragmentación federal, con condiciones desiguales según cada jurisdicción; el debilitamiento de la protección de las fuentes, favoreciendo la autocensura; y un impacto negativo en la calidad informativa, en un contexto atravesado por la desinformación.

Finalmente, la organización aclaró que defender la vigencia del Estatuto no implica desconocer sus limitaciones ni su desactualización frente a las nuevas tecnologías y dinámicas digitales. No obstante, sostuvo que la respuesta no debe ser el vacío legal, sino un debate parlamentario serio y participativo que permita modernizar la norma, preservando su espíritu de protección y estabilidad profesional.

“Derogar la ley por su antigüedad es dejar a la profesión a la intemperie”, advirtieron desde FOPEA en su mensaje a los senadores.