Momentos de preocupación se vivieron este lunes al mediodía en las inmediaciones del Colegio San Francisco de Asís, cuando una importante columna de humo generó alarma entre vecinos de la zona y motivó la intervención de los Bomberos Voluntarios de Berisso.

El episodio ocurrió en el predio ubicado sobre calle 153 entre 13 y 14. Cerca de las 12 del mediodía, residentes del barrio advirtieron la presencia de humo proveniente del interior del establecimiento y dieron aviso a los servicios de emergencia ante el temor de que el fuego pudiera extenderse.

Una dotación de los Bomberos Voluntarios acudió rápidamente al lugar y logró controlar las llamas en pocos minutos, evitando que el incendio afectara las instalaciones educativas o representara un riesgo mayor para la comunidad.

Tras las primeras evaluaciones, se determinó que el foco ígneo se originó en una acumulación de residuos dentro del predio. Según explicó el sacerdote Jonatán Gusmerotti, el incidente estuvo relacionado con brasas que habían quedado de una comida realizada durante el fin de semana por un grupo de jóvenes que participaba de actividades comunitarias en la institución.

De acuerdo con el relato, los visitantes —provenientes del barrio porteño de Núñez— habían compartido una jornada de cierre de misión en la que cocinaron utilizando carbón y leña. Horas más tarde, las cenizas fueron retiradas y depositadas junto a bolsas de residuos dentro del predio para evitar que fueran dispersadas por animales callejeros.

Sin embargo, el calor residual permaneció activo entre los restos de carbón y, al entrar en contacto con materiales inflamables como plásticos y papeles, terminó reactivando la combustión y provocando el incendio.

Desde la parroquia llevaron tranquilidad a las familias y remarcaron que no hubo personas lesionadas ni daños significativos en las instalaciones. Además, agradecieron la rápida respuesta de los bomberos y del personal policial que participó del operativo.

El hecho quedó reducido a un susto, aunque sirvió para recordar la importancia de verificar que las cenizas y brasas se encuentren completamente apagadas antes de ser descartadas, especialmente cuando se almacenan junto a materiales combustibles.