
Pocas veces un gobierno Municipal en Berisso ha tenido en menos de 10 días tantos reclamos frente a su puerta como el actual.La falta de respuesta a casi un año de asumir la nueva gestión, no logra frenar el reclamo y descontento generalizado en una gran parte de la sociedad berisense.
- El reclamo de los Guardavidas que aún no han sido puestos en funciones y sin los elementos necesarios en las playas habilitadas al publico .
- Un Asilo de Ancianos, lugar donde las denuncias por malos tratos, y abandono de personas están a la orden del día y tampoco se toman cartas en un tema mas que preocupante.
- Los errores de organización y las disputas que vienen generado las actividades de la fiesta de los provincianos, donde se va de denuncia en denuncia.
- Las cooperativas que trabajan en la órbita municipal, que reclaman fondos que llegan pero no se distribuyen, sumado a la falta de elementos para trabajar.
- -El descontento de los Trabajadores Municipales que día a día vienen haciendo oír sus reclamos y solo logran soluciones transitorias
- los ya públicos casos de malos tratos por parte de algunos funcionarios, que no han tenido ninguna consideración por parte del ejecutivo.
- Aumento de tasas ante la recesión económica actual .
–Fondo educativo, Licitaciones mal realizadas, conflictos con el transporte publico ( linea 202), aumento desmedido en la cantidad de coordinadores, Conflicto constante con el Corralón municipal y el servicio de recolección, Conflictos en el Hospital, el tema de la seguridad y equipamiento policial, son reclamos que día a día vienen sucediendo y no se le encuentra una solución.
la ya clásica respuesta de que estos temas son utilizados «para hacer política» , dejan al vecino y al ciudadano sin respuesta a sus reclamos y necesidades básicas cubiertas,esto sumado a una oposición política que aun se debate entre la unidad y la falta de propuestas concretas, la ciudad empieza a estar al borde del caos.
Así como el vecino de la ciudad voto un cambio, también hoy quiere respuestas, y la realidad hace que no las tenga y eso es preocupante ante los tiempos difíciles que transitamos los berisenses.
Sino dejamos de lado los egos personales, las políticas obscenas en beneficio de unos pocos y no escuchamos a los vecinos de la ciudad, vamos en un camino sin retorno a el hambre, la desocupación, la falta de trabajo y por sobre todas las cosas a convertirnos en una ciudad sin sueños y sin esperanza.
@ Anibal F

