El odio y la violencia ya no son inherentes a algún partido de derecha solamente. Nacieron de un sector político-social que ha sabido reinventarse a través de los años y que en el último gobierno de Macri-Larreta-Vidal ha seguido reivindicando políticas de ajuste hacia el pueblo y persecución hacia quienes defienden derechos.
Esta semana dos hechos pasaron casi inadvertidos por los medios de comunicación y parte de la opinión pública. Primero fue la agresión con piedras al Congreso de la Nación, específicamente al despacho de la Vicepresidenta de la Nación, Cristina Fernández. Luego, Roberto Baradel, el Secretario General de Suteba, uno de los gremios más importantes de la Provincia de Bs As, fue atacado verbalmente por un par de personas mientras compraba en un comercio marplatense.

Lo que se vulnera cada vez más es la representación política y gremial, la cual es parte irreductible de nuestra convivencia democrática, de nuestro sistema de trabajo.
Desde la Comisión Permanente por la Memoria de Berisso condenamos y repudiamos ambas agresiones, llamamos a todas las organizaciones de la sociedad civil a reflexionar, a no naturalizar ni asistir pasivamente a estos hechos vergonzantes y a repudiar enérgicamente estas prácticas difundidas por los medios hegemónicos en sus relatos de odio e impregnadas en parte de la ciudadanía.
En este mes de marzo y al cumplirse 46 años del golpe de Estado cívico-militar-eclesiástico, ayer y ahora seguimos luchando por más “Memoria, Verdad y Justicia”.


