En el mismo lugar donde fueron cosidas las velas de la fragata Libertad, la ETARS celebró sus 65 años,con un salón colmado de alumnos, padres docentes, los primeros capacitadores y los primeros egresados de la escuela y trabajadores del ARS, se llevó a cabo la celebración.

La ceremonia tuvo como presentador al director de la escuela Raúl Corzo, en la primera fila se encontraban, el presidente del ARS Ing. Daniel Capdevila, el licenciado Pablo Soler de la Escuela Naval, Walter Ortiz de la comisión de padres y el secretario general de ATE Ensenada Francisco Banegas.
Uno de los primeros en hacer uso de la palabra fue Daniel Gomez Gago, padre de alumnos, quien remarco la importancia que los hijos fueran parte de este modelo de escuelas, también destaco la apertura de la escuela hacia la comunidad, dado que el no es trabajador del ARS. y agradeció a los docentes por inculcar valores, y a los técnicos y trabajadores de la empresa por hacer sentir a los alumnos como miembros de la misma.
Luego fue el turno de Thiara Amigorena y Fabricio Ucha alumnos del último año de la escuela, quienes describieron a la ETARS como una verdadera «gran familia», manifestaron su preocupación por los rumores acerca que la escuela pasaría a la órbita de la Dirección General de Cultura y Educación, porque de ser así, la escuela sufriría una pérdida del nivel educativo al dejar de ser una empresa privada de fábrica, y no de cualquier fábrica sino del ARS, con todo lo que eso significa.
Llegado el momento Francisco Banegas Secretario General de ATE Ensenada saludó a toda la comunidad educativa y pidió al presidente de la empresa que lleve a cabo medidas para garantizar que los egresados que hoy están becados, pasen a planta permanente.
A su término continuó el Presidente del ARS, el Ingeniero Daniel Capdevila quien también saludó a toda la comunidad educativa, expresó que el como persona, va a poner mucho de sí para que las cosas vayan bien en la escuela.
Para finalizar el acto se descubrió una placa y se soplaron las velitas de la torta que fue compartida con todos los presentes.

Juan A. Cuello