En el marco de la proliferación de mosquitos en toda la región, la Secretaría de Salud de la Municipalidad de Berisso, en conjunto con el Ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires, brinda a la comunidad algunas recomendaciones y medidas vinculadas con la fumigación.
En tal sentido, esta acción constituye una medida de control químico destinada a eliminar mosquitos adultos vectores como dengue, zika y chikungunya bajo un estricto interés sanitario. Debido a sus efectos adversos como el desarrollo de resistencia a sustancias químicas tóxicos para los insectos y mamíferos y al impacto negativo en la biodiversidad.
Ante esto, la cartera sanitaria provincial no indica la fumigación como método preventivo, reservándose su uso para bloqueo de casos de dengue u otros arbovirus y para el control de brotes.
Asimismo, es importante recordar que las poblaciones de mosquitos se recuperan rápidamente luego de la fumigación, por lo que cualquier acción de control químico que se establezca, debe estar acompañada de actividades de control focal (con aplicación de larvicidas) y de saneamiento ambiental o descacharrado.
Cabe remarcar, que para que la fumigación sea efectiva, se debe efectuar en la franja horaria en la que el mosquito presenta mayor actividad y las condiciones atmosféricas son óptimas, es decir, durante las primeras horas de la mañana (aproximadamente de 6 a 9 horas) y en las últimas horas de la tarde (de 18 a 21 horas).
Finalmente, es importante destacar que las pulverizaciones aérea (fumigación con aviones) no se encuentran indicadas en ningún contexto epidemiológico. Es necesario resaltar que Argentina no dispone de aviones pulverizadores ni pilotos certificados para salud pública con los requerimientos técnicos exigidos por la OMS para garantizar la efectividad de los rociados en el control de Aedes aegypt.

