Según trascendio en los medios de comunicación y en varios de los mayoristas de la región, a partir del lunes los alimentos subirán 12% en promedio.

Tras a devaluación, los aumentos de las tarifas y los combustibles han de influir en algo que ya hemos vivido que es, las nuevas remarcaciones. En este sentido, y sin hablar de la suba del dólar, las compañias han de remarcar un 12 por ciento, en promedio, los productos de las góndolas a partir del primero de abril.

Los hipermercadistas, dialogaron en varios medios de comunicación y han informado que los incrementos «son todas de primera línea», lo cual acentúa el dominio que tienen en el mercado ante la falta de intervención del gobierno. De la misma forma, los incrementos se observarán en comercios de cercanía como los autoservicios, almacenes y supermercados chinos.

En este sentido, los aumentos rondarán entre el 10% y 15% (e impactarán duramente en la inflación de abril) corresponden a Coca Cola; Arcor (polenta, salsas, mermeladas, duraznos en conserva, chocolatadas, golosinas); Mondelez (galletitas, jugos, golosinas); Quilmes (en el segmento de gaseosas); Aceitera General Deheza; La Virginia (café, té); Celusal; La Serenísima; Danone; yerba Playadito; y los productos de limpieza de Unilever.

De esta manera, volveremos a sufrir un golpe al bolsillo, donde deberemos analizar en que gastar y en que no, ya que los incrementos que se vieron en varios productos, como los fiambres, se hicieron notar y mucho.

Sin embargo, una de las razones siempre expuestas es que hubo una devaluación brutal el año pasado que siguió este año; y una gran suba de las tarifas, que sumados a la disparada en el precio de los combustibles, conforman «una inflación reprimida» que antes no se podía trasladar y en este momento, sí. De todas formas, llama la atención este análisis porque el consumo cae todos los meses en mayor medida y las empresas ponderan la mayor rentabilidad sobre las ventas en volumen, según señala BAE Negocios.

Las cadenas han señalado que «los listados nunca llegan con argumentaciones. Así es en Argentina. Puede ser el dólar, los combustibles, a cuenta de paritarias, servicios, podemos imaginarnos todo», narraron desde las grandes superficies comerciales.

De esta manera, debemos preocuparnos de pagar la luz, el gas, el agua, el transporte, entre otras cosas y se suma, a esta suma en la calculadora, los productos alimenticios. Los formadores de precios, tanto la industria como los supermercados, siguen manejando el mercado.