El hecho sucedió el día de ayer, alrededor de las 22 horas, cuando en el Destacamento Policial de Hernández, recibieron una llamada de urgencia proveniente de un domicilio cercano. A la vuelta de la dependencia, en las calles 29 entre 509 y 510, una mamá desesperada pedía ayuda para su bebé de dos meses que se estaba ahogando. La oficial de Servicio Astrid Sosa se subió al móvil policial y salió directamente hacia el domicilio. En comunicación con este medio, la oficial Daniela Allegrucci relató que el Comisario Pellita le indicó que acompañara a la Oficial Sosa, así que la alcanzó y fue con ella al lugar del hecho.

«Cuando llegamos había un vecino en la casa, en la puerta, salimos disparados entrando en la casa y enseguida vimos a la mamá. Estaba sentada llorando, estaba en estado de shock»  afirmó la oficial Allegrucci. La madre del bebé de alrededor de unos 23 años gritaba «se muere, se muere», relató la oficial, mientras una vecina sostenía al bebé que no reaccionaba y se encontraba con los ojos cerrados. 

De acuerdo a los dichos de Daniela,  la mamá del bebé les contó que «le había dado la teta y  la mamadera y cuando lo vio estaba con los ojos abiertos y convulsionaba.» «La mamá se asustó porque ella padece epilepsia, entonces  pudo detectar y conocer que era una convulsión» agregó la oficial de policía. De inmediato la oficial a cargo tomó al bebé, lo dio vuelta y comenzó a golpearle la espalda y le realizó maniobras de RCP. 

Si bien Daniela describe el momento como «súper angustiante» porque la mamá del bebé no lograba explicar con claridad lo que pasaba y estaba en estado de shock,  la oficial logró contenerla, al igual que a los abuelos del niño. Gracias a las maniobras practicadas por la oficial Sosa, el bebé reaccionó y fue atendido por personal de SAME que arribó al lugar. Tras ser revisado por el médico a cargo decidieron trasladarlo al Hospital de Niños Sor Ludovica para  dejarlo en observación, aunque los médicos determinaron que se hallaba en perfectas condiciones, respirando con total normalidad.

Daniela refirió orgullosa que su compañera «mantuvo una calma y una templanza súper admirable, porque tiene veintitrés años, es mamá también y enseguida le practicó RCP al nene y gracias a Dios salió todo bien». Además, destacó el hecho de que ella es oficial administrativa, así que no suele asistir a este tipo de emergencias, y resaltó que dentro del cuerpo de oficiales reciben capacitaciones en RCP por medio de los cursos de entrenamiento que hace la policía.

Foto ilustrativa.