La XV Fiesta del Vino de la Costa estuvo atravesada no solo por la cantidad de público que se acercó y el esfuerzo de productores y artesanos que le dieron el marco digno de una fiesta que ya está instalada en el vecino local, sino que también tuvo un costado con situaciones con sabor amargo, que debe ser cambiado urgentemente.
Luego de versiones sobre que la Fiesta no se realizaría por la decadente situación económica del municipio, se decidió seguir adelante, poniendo en manos del secretario de producción la responsabilidad de llevar adelante el evento, pero con recursos casi inexistentes.

En el apuro por dejar en condiciones el abandonado Gimnasio Municipal, se envió a trabajadores de cooperativas a “blanquear todo el frente del edificio”, medida que se llevó al pie de la letra blanqueando hasta el mural realizado por el reconocido muralista berissense Cristian Del Vitto, eliminando parte del patrimonio cultural de la ciudad.
Con la decisión desde el municipio de la quita total de horas extras a los trabajadores municipales, se originó un grave problema de logística para llevar adelante las tareas necesarias para la preparación previa y durante la fiesta; situación que se terminó resolviendo con el ofrecimiento de días de compensatorios por trabajar el fin de semana. Lo que aún no se sabe es que pasará con el agregado de la jornada del feriado del 9 de julio.
El día sábado se llevó a cabo por un conjunto de agrupaciones vinculadas con Unidad Ciudadana, una actividad de juntada de firmas contra el FMI en los alrededores de la carpa de la Fiesta del Vino, quienes fueron retirados del lugar por un funcionario de la municipalidad quien le ordenó que debían retirarse del lugar.
El sábado 7 se dio comienzo a la Fiesta pero la persistente lluvia opacó las actividades, con poca concurrencia hasta pasadas las 19 hs. que se incrementó el público que llegaba para recorrer los stand de los productores y disfrutar de los artistas locales.
Así mismo fueron muchos los puestos que no pudieron instalarse en la zona externa del gimnasio municipal debido a las condiciones climáticas. Lo más sorprendente fue que quienes llegaban en vehículos se les solicitaba el pago de una suma por estacionar en “zonas públicas para estacionar”.

La noche del sábado terminó con un hecho inédito en la ciudad, “un detenido por silbar al intendente”. El hombre fue marcado por gente de civil y llevado esposado por personal policial hasta la comisaria luego de momentos de tensión entre los asistentes del lugar y la policía.

Ya el domingo, comenzada la 2° jornada, se decidió en conjunto con los emprendedores extender la fiesta un día más para compensar la falta de ventas del día anterior. En otro hecho que llam´la atención de propios y extraños fue la presencia del Intendente quien aprovechó recorrer las instalaciones, pero “acompañado por cuatro personas de seguridad privada y otros más uniformados que lo rodeaban impidiendo cualquier contacto directo a él, pero no impidieron que muchos vecinos le hicieran llegar sus quejas “.
Ya el 9 de julio, día de festejo nacional, mientras se desarrollaba el tercer y último día de la Fiesta del Vino, se llevó a cabo el acto por el día de la Independencia. Luego de las formalidades, el Intendente Jorge Nedela se atrevió a cantar un tango desde el escenario principal, algo que causó sorpresa en algunas caras, no muy felices, de vecinos y productores, que antes habían oído declaraciones de parte de los funcionarios de “ un municipio quebrado”.

Una fiesta que no fue de mucho festejo para los trabajadores municipales, de agotador trabajo para emprendedores locales, de pérdida para la cultura local, de tensiones con demasiada “seguridad privada” y un manejo político que día a día aleja más a los ciudadanos de la actual gestión.

