Por la tercera fecha del Torneo Clausura de la Primera B Metropolitana, Villa San Carlos empató 2-2 ante Fénix en el Genacio Sálice. Tras el partido, el entrenador del conjunto local, Pablo Miranda, expresó su malestar por el resultado y analizó el desarrollo del juego.

«La sensación es amarga. En este campeonato necesitamos el triunfo. Informamos de las situaciones que pasan sobre el tiempo, pero hoy los errores estuvieron claros. Hay que ver si nos gustan estas cosas, porque en este campeonato no pueden volver a pasar», señaló con contundencia.

Miranda consideró que su equipo fue superior, aunque no supo capitalizarlo: «Superamos al rival, un rival que no se comparte, que de lo que nosotros perdimos, lo aprovechó. Así que el sabor es amargo, pero no tenemos tiempo para lamentarnos. Lo que ya pasó, pasó, y hay que aprender de eso. Ahora hay que pensar en lo que viene».

Consultado por los cambios realizados, especialmente el ingreso de Luca Ferro en el entretiempo, explicó: «Fue una decisión mía. A veces jugar con dos ‘9’ te lleva a un juego muy directo, y no es la idea que tengo. Con extremos como Pancho y Sama buscamos más juego asociado, porque considero que tenemos los jugadores para eso. Sabíamos que el rival cometía muchos errores y queríamos aprovecharlo».

Pese a las críticas, también rescató el esfuerzo de su plantel: «El equipo siempre está dispuesto a luchar, a entregarse. Está eléctrico, metido. Eso lo valoro mucho».

Por último, habló sobre los aspectos a corregir: «Cometimos errores no forzados. Pero no me preocupan tanto, porque a veces esos riesgos hay que tomarlos. Es parte del juego. Lo importante es seguir intentando, corregir lo que haya que corregir y no detenerse. El equipo va a seguir buscando hasta ganar».