Desde el Encuentro Memoria Verdad y Justicia convocaron para este jueves 3 de septiembre, a las 16, a marchar desde Congreso hasta Plaza de Mayo en la Ciudad de Buenos Aires, para exigir juicio y castigo a los culpables.


EL CASO.

El 30 de abril, Facundo de por entonces 22 años salió de Pedro Luro, localidad donde vivía, hacia Bahía Blanca con el objetivo de ir a la casa de su ex novia. Nunca llegó. Se sabe que en el camino hizo dedo por la Ruta Nacional 3, también que fue demorado por policías de la localidad de Mayor Buratovich por violar el aislamiento social preventivo por coronavirus. Se le labró un acta y hay una fotografía de ese momento.
El mismo 30 por la tarde, Facundo se comunicó con su mamá y le dijo: “No sabés dónde estoy, no me vas a volver a ver”. Más tarde fue interceptado en el acceso a Teniente Origone. Ese día, desde el teléfono de Facundo se envió un mensaje de texto a uno de sus amigos, con registro en una antena de Bahía Blanca.
A mediados de junio, la policía allanó sin orden judicial el domicilio de los hermanos de la ex novia de Facundo. El policía Alberto González dijo que lo demoró en el kilómetro 750 y que le sacó una fotografía a su registro de conducir para verificar la identidad y aseguró que luego el joven subió a un Renault Duster Oroch color gris, que lo levantó en la ruta.
Pocos días después la agente Siomara Anyelen Flores le dijo a Cristina Castro que había llevado a Facundo desde Buratovich hasta Teniente Origone, cuando lo que debió haber hecho por protocolo fue devolverlo a su casa.
El 27 de junio, tres personas llamaron a la mamá de Facundo para decirle que el día de su desaparición vieron cuando policías lo subían a un móvil en la entrada de Mayor Buratovich.
Recién a comienzos de julio, el Juzgado Federal 2 de Bahía Blanca aceptó a la madre de Facundo como querellante en la causa que investiga la presunta desaparición forzada. La investigación queda a cargo de la jueza federal María Gabriela Marrón y el fiscal Santiago Ulpiano Martínez (quien luego sería recusado en dos oportunidades por la familia de Facundo). En esos días, el ministro de Seguridad bonaerense, Sergio Berni, aseguró que a Facundo se lo va a encontrar vivo y que “no surge ninguna evidencia” de una posible responsabilidad policial.
A mediados de agosto, encontraron en un cangrejal de la zona de Villarino Viejo un cuerpo esqueletizado. La mamá reconoció una zapatilla hallada en los alrededores y aseguró que era similar a unas que usaba su hijo y que aparecen, incluso, en la fotografía tomada por los policías cuando lo demoraron el día de su desaparición.
Este 2 de septiembre, a través de una audiencia vía remota, la jueza federal María Gabriela Marrón informó que el cotejo de ADN que realizó el Equipo Argentino de Antropología Forense a los restos confirman que pertenecen a Facundo.
Se estima que en un mes estarán los resultados completos del peritaje sobre el esqueleto, que aportarán pruebas científicas sobre la causa de muerte y otros datos como las lesiones post-mortem, el análisis de diatomeas y la presencia de fauna cadavérica que permita dilucidar si el cuerpo estuvo desde su muerte en el mismo lugar o fue trasladado.
A su vez, se espera que en los próximos días se conozca el resultado de otras medidas de pruebas que fueron solicitadas por las querellas y la fiscalía. Entre ellas, está pendiente el resultado de los elementos secuestrados en el destacamento policial ubicado en la calle Pacífico al 200 de Bahía Blanca. Este allanamiento se ordenó tras un informe presentado por la Auditoría de Asuntos Internos del Ministerio de Seguridad, ante un pedido de la Comisión Provincial por la Memoria para que se informe la geolocalización por AVL de todos los móviles policiales que se hubieran desplazado entre las localidades de Teniente Origone, General Cerri y sus adyacencias, desde el 30 de abril hasta el 15 de agosto.
A partir de este informe, se supo que el 8 de mayo un patrullero, asignado a la Unidad Policial de Prevención Local de Bahía Blanca, estuvo parado por más de 30 minutos a unos 800 metros del lugar donde fueron hallados los restos óseos de Facundo el 15 de agosto. No hay aún razón que explique porqué el móvil se alejó varios kilómetros de su radio de patrullaje común.
Este miércoles también comenzaron los peritajes sobre un nuevo patrullero secuestrado de la subestación comunal de Mayor Buratovich y que supuestamente fue dado de baja, razón por la que no cuenta con AVL, ni con equipo de radio.
Por otro lado, aún restan conocerse los informes periciales que se realizaron sobre el amuleto de madera, que pertenecía a Facundo, y fue encontrado durante un rastrillaje en un calabozo abandonado del destacamento policial de Teniente Origone.