En febrero de 1989, con el país convulsionado en los últimos meses del gobierno de Alfonsín, y en un último intento de salvar las papas, Juan Carlos Pugliese Ministro de Economía reunió a los principales popes de los agronegocios para instarlos a liquidar les exportaciones para conseguir liquidez.


Luego de la reunión un Pugliese abatido manifestó: » Les hablé con el corazón y me contestaron con el bolsillo…» Pocos meses después una desenfrenada hiperinflación obligó a Alfonsín a convocar a elecciones anticipadas y entregar el gobierno.
Hoy Macri disparó la bala de plata. Sin espalda en ningún miembro de su gabinete, tuvo que poner la cara él mismo.
Antes de la apertura de los mercados intentó apaciguar la corrida cambiaria en una salida por los medios que duró un par de minutos donde anunció que el acuerdo con el FMI permitirá afrontar todos los compromisos al 2019 y aseguró tener acordado un adelanto del préstamo, que hace 10 dias era enfáticamente negado por Dujovne.
Unas horas después, el dolar acaba de cerrar a $ 34, 50, encaminándose a terminar en setiembre al doble del valor de principio de año.
Es posible que Macri esté desolado como Pugliese en el ’89. La diferencia es que Pugliese intentó salvar un gobierno desde el lugar de la política y Macri trabajó para que esto pase: proveyo a la especulación financiera de todas las herramientas para la timba y la fuga de capitales; logró que los salarios bajen a la mitad respecto al dolar; desfinanció al Estado bajando retenciones y eliminando tributos a los poderosos.
Tal vez se sienta traicionado por sus hermanos de clase, viendo cada vez más lejana la anhelada reelección. O con resignación pensará: » Tan mal no nos fue, y mientras duró fue divertido »
Y el Pueblo ? Bueno, tampoco se puede conformar a todos…

Gato Stangatti