El delantero analizó la caída en el debut y, especialmente, lo que significó su regreso al club tras más de 15 años. Salinas reconoció que el contexto emocional influyó en su rendimiento y expresó su tristeza por no haber podido ayudar al equipo.
“Fue un partido raro. Por momentos lo teníamos controlado, aunque quizá sin tantas llegadas para marcar diferencia. Ellos nos complicaron jugando a las espaldas y se terminó definiendo con una pelota parada, algo que en esta categoría suele ser letal”, explicó.
El atacante también admitió que no esperaban arrancar el torneo con una derrota, sobre todo después de una buena preparación previa: “Estábamos muy bien en la pretemporada. No lo teníamos pensado así, pero pasa y hay que reponerse rápido”.
Sobre su esperado retorno al club, Salinas hizo hincapié en lo emocional: “La vuelta me generó mucha emoción después de tanto tiempo. Intenté ir de menor a mayor, pero no me sentí tan cómodo como venía en la preparación. Me quedo con tristeza por no haber podido aportar más”.
En cuanto al funcionamiento del equipo, destacó la intención de ser protagonistas, aunque señaló aspectos a corregir: “Nuestro punto fuerte es intentar jugar y asumir el protagonismo. Lo que tenemos que mejorar es no apurarnos cuando el resultado no acompaña, porque la ansiedad y la obligación de ganar de local a veces pesan”.
Finalmente, volvió a remarcar el impacto personal del regreso: “Hay situaciones emotivas que no siempre se pueden manejar. Volver después de tantos años, con gente querida en la cancha y otros que uno quisiera que estén, pesa. Quizás eso me jugó un poco en contra, pero confío en poder estar mejor en lo que viene”.

