La crisis económica que comenzó a escalar con el inicio del año, se expande día a día y en su acción demoledora castiga al sector industrial, sin distinguir rubros ni tamaño de empresas, vía apertura indiscriminada de importaciones, tarifazos, y caída de las ventas por la pérdida de poder adquisitivo de los salarios.
La brasileña Alpargatas castigada por la política económica que desde diciembre de 2015 viene implementando el gobierno nacional, nuevamente despidió trabajadores, en cuatro de las plantas que tiene en el país.
De un total de 164 trabajadores despedidos, 75 trabajaban en la planta de calzado de Santa Rosa de La Pampa, otros 67 de sus dos plantas de Catamarca, 8 en la de Corrientes, y 13 en Florencio Varela, que sumados a los 51 retiros voluntarios, más los despidos en 2017, totalizan una reducción de alrededor de 500 trabajadores despedidos en menos de un año.
Desde la empresa argumentan que el ajuste se debe a que «Alpargatas busca asegurar la sustentabilidad del negocio, que está muy afectado por la importación y la caída de las ventas. Por eso tuvo que adelantar vacaciones, suspendió trabajadores y abrió un retiro voluntario que ya está cerrado». En la empresa trabajan 2.800 personas y parte de su producción incluye la fabricación de 6 millones de pares de calzados. Un millón se importa. (InfoGEI)

