El asesinato que involucra directa o indirectamente a 8 rugbiers, y conmocionó al país, cumple un año.
Enmarcado por un hecho de violencia inexplicable, Fernando Baez Sosa, un joven de apenas 18 años, perdía la vida en manos de un grupo de rugbiers en medio de unas vacaciones que la víctima, había programado con su novia y algunos amigo.
El hecho que conmovió al país, movilizó al deporte que debió replantearse sus concepciones básicas sobre la violencia.
Así, un 18 de enero y tras una discusión dentro de un local bailable, una manada de asesinos le arrebataba la vida a un joven que nada tenía que ver con su estereotipo social. Lo agarraron en la puerta de local bailable y en manada lo ultimaron. Segun pudo apreciarse en las distintas imágenes que circularon a las pocas horas del aberrante hecho.
Los ocho involucrados directa o indirectamente, se encuentran hoy detenidos en la cárcel Platense de Melchor Romero a la espera de un juicio, que de comprobarse lo expuesto por la fiscalía, tendrá una pena máxima de cadena perpetua. La decisión final, llegará del resultado de las apreciaciones que los imputados logren causar sobre los jurados, quienes para aplicar la máxima, deberán hacerlo de manera unánime.
La defensa de los Acusados, espera conseguir una decisión partida de los jurados, para al menos según dicen entre los pasillos, reducir la condena a una periodo no mayor de entre 10 y 15 años.
Mientras la sociedad sufre la amnesia de la pandemia, la familia vuelve a movilizarse y el tema de la muerte de Fernando, se reinstala para culminar un proceso que aun duele por la violencia de las imágenes, que se encuentran gravadas en el inconsciente de un país que reclama justicia.


