Los collares vuelven a ser una moda en todo el mundo, tras las nuevas improvisaciones, colores y hasta modos de uso, significaron un cambio del 100 por ciento, en los estilos que circulaban del 2000 al 2019.

Desde el auge de los accesorios on screen hasta las tendencias de pasarela, sin olvidar la funcionalidad: cada vez hay más motivos para adquirir alguno de esos complementos.

Con la utilización de la bisutería, pulseras originales o collares de moda era no hace mucho una declaración de intenciones estética más que contundente en un momento en el que las joyas minimalistas se hacían con la conversación visual.

El surgimiento de numerosas firmas (en principio) independientes que buscaban simplificar el a veces ligeramente anquilosado universo joyero, desdramatizando formas y, además, rebajando costes, para acercarse en forma, función y presupuesto a una incipiente generación millennial. Varios años y una pandemia mundial después, la creciente vida a través de las pantallas ha hecho que el dar con collares originales no solamente no sea una extravagancia, sino un gesto alineado con las tendencias de 2021.

Ya lo vaticinó la agencia WGSN: “La ropa y accesorios que se llevan de cintura hacia arriba van a convertirse en un medio importante de autoexpresión y se diseñarán teniendo en cuenta las limitaciones del marco de la pantalla».