Debido a la suspensión del partido que tenía que disputarse en la mañana del día domingo aduciendo razones de índole climática y mal estado del campo de juego, sembró las sospechas de la existencia de los oscuros manejos en el fútbol

La vigésimo quinta fecha de la Superliga dejará una gran polémica por la suspensión del encuentro que debían disputar en horas de mediodía en el Bosque Platense Gimnasia y Esgrima de La Plata y el puntero absoluto del campeonato Boca Juniors, porque la decisión tomada por el joven referee dejó sobre volando la sensación de que muchos de los vicios dirigenciales de la era Grondona siguen como si él estuviera presente.

Durante parte de la jornada de viernes, todo el sábado y la madrugada del domingo sobre la ciudad de La Plata se azotó una tormenta por lo que cayo demasiada agua y si bien a la llegada de Tello al estadio del Lobo parecía estar en condiciones incluso en la primeras dos revisiones por parte del cuarteto arbitral sobre la zona seguía cayendo agua en forma incesante lo que ponía en duda la realización del partido.

Una muestra de la incógnita que se planteaba por las inclemencias del tiempo era la escasísima cantidad de público en las tribunas, se presume que los hinchas estarían esperando una resolución definitiva siguiendo las alternativas por la radio o la TV para concurrir o no al espectáculo.

La inmediatez en la comunicación de la información hizo realizar a el árbitro declaraciones que a la larga lo dejaron expuesto porque 10.30 hs consideraba que estaban dadas las condiciones para jugar y 15 minutos más tarde suspendió definitivamente el partido.

¿Lo asistía el reglamento? Por supuesto que sí, el árbitro es la autoridad máxima y el encargado de decidir si un partido comienza o no, pero el haberse reunido con los capitanes y dirigentes antes de su última salida y que además se lo vio salir a Juan Carlos Crespi dirigente de Boca haciéndole guiños de ojos a los periodistas presentes, cuanto menos hacen sospechar que algo ocurrió en esa charla o se llegó a un acuerdo para que no se lleve a cabo el encuentro.

La realidad es que mientras los arqueros estaban haciendo la entrada en calor, los jugadores de campo la hicieron en el playón para no dañar el terreno, ya se notaba que el juego no iba a poder realizarse en un campo de juego acorde a la importancia de la instancia en que se encuentra el torneo, que estaba diluviando sin certezas de que vaya a parar y que en la última revisión se notó que la pelota no rodaba, se generó una gran polémica seguramente,  pero se puso a salvo la integridad física de los jugadores.

Con la resolución tomada se tejieron un montón de hipótesis dependiendo del lugar de donde era emitida la crítica, que no se jugó para que Boca descanse para el miércoles, que se juega el 9 de Mayo en el Estadio Ciudad de La Plata con las dos parcialidades, que Boca a cambio pagará el operativo policial etc, etc, etc.

Estamos en argentina, alguna vez seremos capaces de organizar un espectáculo deportivo pensando en todos incluso en el hincha que esta vez ni siquiera se le aviso por los alto-parlantes que no iba a haber partido.

José Manuel Zdonek