Ivan Tobar, un joven sindicalista que arrancó su vida en la ciudad de Ensenada, en Villa Catella. A partir de ese momento, su barrio se convirtió en su familia, sus aprendizajes, amistades y vínculos los formó ahí.

Actualmente vive en la ciudad de La Plata pero, siempre que puede, va a Catella para pasar un rato con su familia. “Fue una infancia hermosa y mantengo mi impronta de seguir cuidando del barrio y que se respete al vecino, siempre”, dijo.

Su llegada al sindicalismo parte en la década de los 90, donde empezó a trabajar en Carrefour y cuando apareció Néstor en el 2003, equilibró la balanza para el trabajador. “Eramos esclavos y en el 2003 fui delegado de comercio, trabajabamos como negros”; recordó Tobar y dijo: “Entraba a las cinco de la mañana, se habían organizado un poco los horarios y cuando pase a ser delegado, teníamos tres turnos”.

Siempre con la impronta de ir a defender al trabajador, Tobar reconoció que “siempre protegí al laburante, al que trabajaba, el que no hacía nada y bueno, a vagos no voy a estar defendiendo”. Además, apuntó que “mi familia siempre me banco y nos ordenamos poco a poco hasta entender todo el sistema, para poder ayudar a todos”.

En este punto, recalcó su infancia, adolescencia y ya, en su etapa sindicalista, reconoció que siempre estuvo para el vecino. “No me gusta la desigualdad entre los trabajadores”, reconoció.

Además, Tobar apuntó que “yo estoy enfermo, necesito trabajar, no puedo estar durmiendo, necesito hacer algo para matar el tiempo, así que directamente voy a trabajar, voy a hablar con los trabajadores, les digo que hay que trabajar, estudiar, hay que salir adelante”.

Reconoció que hubo una amistad con la familia Medina y reconoció que “yo me acuerdo que a las dos bandas que había de Medina, los invité a comer, hicimos un costillar, son todos amigos, parientes y bajamos las asperezas en YPF. Aquellos momentos marcaron un antes y un después, porque vimos que puede haber unidad por sobre todas las cosas”.

Por otro lado, reconoció que “no tiene que haber diferencias entre los trabajadores, sea casco blanco, amarillo, bordo o lo que sea, todos tenemos que darnos cuenta que cuando salimos, somos vecinos y cuando entramos, somos todos trabajadores, todos tenemos una vida y debemos ayudarnos y salir adelante”.

Destacando lo que son las 62 organizaciones, Tobar reconoció que “los dirigentes de años tienen que ser el sendero que ilumine a los nuevos trabajadores, porque todos tenemos que mantener la idea del trabajo. Cuando me mandaron a llamar, respeté las decisiones que tomaron, las ideas que tenían y, el secretario en su momento, reconoció que es un sello de goma. Ahí te das cuenta lo que se perdió cuando hablamos de trabajo”.

“Tenemos que salir a pelear por nuestros derechos, por los trabajadores. Tenemos que volver a levantar la bandera del trabajo”; concluyó Tobar.

Este 28 de febrero, asumirá como secretario general Regional Ivan Tobar e irán todos los gremios para votar. “Voy a levantar la bandera y luchar por cada uno de los trabajadores. Las 62 organizaciones muestran una fuerza y tenemos que estar todos para defender al de al lado, todos juntos conseguimos muchas cosas, solos, no llegamos a nada”.