Cientos de militantes y dirigentes bonaerenses se reunieron en Mar Chiquita para acompañar al gobernador Axel Kicillof en un plenario que tuvo como principal objetivo reflexionar sobre el contexto actual del país y trazar líneas de acción frente a los desafíos que plantea el gobierno nacional encabezado por Javier Milei.
Kicillof, en su intervención, destacó la importancia de estos espacios de encuentro y reflexión. «Estamos viviendo tiempos complicados en la Argentina y hace falta reflexionar, pensar y analizar, pero hay que hacerlo colectivamente, entre todos, dando participación a todos los sectores sociales», señaló el gobernador, enfatizando la necesidad de la unidad entre las bases militantes y los dirigentes.
El plenario no solo fue un espacio para la reflexión, sino también para reafirmar la resistencia frente a las políticas económicas del nuevo gobierno. Kicillof fue categórico al referirse a lo que llamó «la más inmensa estafa electoral que haya habido en la Argentina». Según el gobernador, Javier Milei se aprovechó del malestar generalizado y «respondió a eso con recetas milagrosas». Ahora, dijo, «nos queda claro que lo que Milei llama casta es el pueblo».
Kicillof no dejó de resaltar la importancia de la provincia de Buenos Aires como un bastión que no acompañó a Milei en las elecciones. «Milei ganó en la Nación, pero perdió todas las elecciones en la provincia de Buenos Aires», afirmó con firmeza. Para el gobernador, la campaña en territorio bonaerense fue clara: «No hubo una campaña lavada, insípida. Gobernamos cuatro años y ganamos las elecciones diciendo que veníamos a profundizar las políticas que estamos llevando adelante».
El mandatario también criticó duramente la conformación del gabinete de Milei, al que calificó como un regreso a los mismos actores que ya fracasaron en el pasado. «Milei decía que venía con gente nueva porque nada distinto se podía conseguir con los mismos de siempre. Su gabinete está compuesto por los que salieron terceros en la elección: Bullrich, Caputo y Sturzenegger», sentenció, refiriéndose a los exfuncionarios que integran el equipo del presidente.
El plenario fue también un llamado a la solidaridad y la resistencia frente a lo que Kicillof describió como un «ajuste salvaje» impulsado por el nuevo gobierno. «Están aplicando las mismas recetas económicas de siempre: un ajuste salvaje, la desregulación de todos los precios, apertura de las importaciones, tarifas en dólares y salarios bajos», señaló, alertando sobre los efectos negativos que ya comienzan a sentirse en los indicadores de despidos y cierre de empresas.
En un tono combativo, Kicillof advirtió que no permitirá que las políticas nacionales perjudiquen a la provincia: «Milei ataca a todas las provincias, pero lo hace con más ferocidad cuando se trata de la provincia de Buenos Aires. Es una venganza contra un pueblo que no lo acompañó».
Entre los asistentes al plenario, se destacó la presencia de militantes de distintos puntos de la provincia, quienes acudieron en apoyo al gobernador y para manifestar su compromiso con la continuidad de las políticas de inclusión y desarrollo. Los representantes de Berisso, liderados por el intendente Fabián Cagliardi, fueron parte activa del encuentro, reflejando el apoyo de los sectores locales a la gestión de Kicillof.
El gobernador cerró su discurso reafirmando su compromiso con los bonaerenses y destacando el papel fundamental que juegan los militantes en este contexto. «Ganamos la elección prometiendo a los bonaerenses que nuestras prioridades iban a seguir siendo la salud, la educación, la producción y el trabajo. Podemos mirar a los ojos a nuestro pueblo y decirle que nos dieron el mandato y la instrucción de defender a nuestra provincia y a su gente», concluyó.
El encuentro en Mar Chiquita se consolidó como un espacio de organización y resistencia, donde la militancia bonaerense reafirmó su compromiso con la provincia y el liderazgo de Axel Kicillof frente a los desafíos que trae el nuevo escenario nacional.

