Tras el despido de cinco trabajadoras de la línea 144, ejerciendo posteriormente el derecho a huelga.

Días atrás, trascendió la noticia de que cinco trabajadoras de la línea 144 fueron despedidas de sus trabajos por ejercer su derecho a huelga. Cabe destacar que la línea 144 es la política en materia de género más difundida por el gobierno de María Eugenia Vidal, quien muestra en los medios su preocupación por las mujeres que se encuentran atravesando situaciones de violencia.

Las trabajadoras de la línea, desde el inicio del gobierno de Vidal pasaron a depender de una empresa privada, Provincia Net, y por ello a tener convenios de empleadas de comercio con salarios muy por debajo del salario mínimo.

Las compañeras de la línea trabajan en horarios rotativos las 24 hs del día los 365 días del año en condiciones de altísimo control sobre su tarea, ya que deben dar respuesta en un tiempo determinado a cada consulta para poder seguir atendiendo otros llamados, puesto que las 70 operadoras no dan abasto para la demanda de la provincia.

A esta situación laboral se sumó la aparición de enfermedades profesionales. Frente a estas situaciones ejercieron su derecho a huelga, y la respuesta de Vidal y el Secretario de Derechos Humanos Santiago Cantón fue despedir a 5 de ellas, tratando así de disciplinar al resto de las trabajadoras con la posibilidad de perder sus trabajos también.

Hoy, si bien las trabajadoras de la línea 144 siguen trabajando, los trabajadores de la Secretaría de Derechos Humanos están haciendo paro y han tomado el edificio del Consejo Provincial de las Mujeres en apoyo a sus compañeras.

Se hicieron presentes ante este hecho Mumalá – Libres del Sur quienes entienden «que no existe política pública sin inversión de presupuesto y mucho menos despidiendo trabajadoras. La situación de emergencia en materia de violencia de género que atravesamos en nuestra provincia exige políticas integrales y transversales, que prevengan y actúen sobre cada caso puntual, situación para la cual no basta la línea 144, sino que tienen que existir dispositivos de atención y acompañamiento territorial, licencias laborales por violencia de género, subsidio para mujeres en situación de violencia, casas refugio y políticas de vivienda y trabajo para dichas mujeres entre otras cosas».