El presidente del Centro de Fomento Cultural El Carmen, Leonardo Calvo, fue designado como nuevo delegado municipal de la Zona I de Berisso en reemplazo de Maximiliano Alí, y ya comenzó a delinear las principales líneas de trabajo para una de las áreas con mayores desafíos del distrito.
Calvo explicó que su llegada a la función pública surge a partir del vínculo institucional construido con el intendente Fabián Cagliardi durante los últimos años. “No tengo otra relación con él más que ese trabajo institucional”, aclaró al referirse a la convocatoria que recibió para asumir el cargo.
Entre sus primeras medidas, el flamante delegado anticipó que realizará un relevamiento de los recursos humanos y materiales disponibles para conocer el punto de partida de la gestión. “Lo primero que planteo es un estudio para saber qué herramientas tengo. En función de eso, el objetivo es empezar a gestionar para que el vecino tenga la calidad de vida que corresponde”, señaló.
Uno de los ejes centrales será detectar las necesidades más urgentes de La Franja y avanzar en respuestas concretas. En ese sentido, mencionó como una de las principales problemáticas el servicio de recolección de residuos y la aparición constante de microbasurales en distintos sectores.
“Tenemos que trabajar mucho más en la participación ciudadana. El Estado debe administrar los recursos, pero el ciudadano también tiene que preguntarse qué está aportando para que esto funcione bien”, sostuvo.
El delegado planteó que muchas situaciones vinculadas a la basura requieren coordinación entre los vecinos y la Delegación, especialmente en casos de residuos voluminosos como colchones, escombros o materiales de obra. “Lo que no puede pasar es que todo eso termine acumulado en una esquina”, afirmó.
Una zona que creció sin planificación
Al analizar las dificultades estructurales de la Zona I, Calvo hizo hincapié en el crecimiento demográfico de La Franja durante las últimas décadas y las complicaciones que generó la falta de planificación urbana.
“Muchas familias llegaron por la necesidad de tener un lugar donde vivir, pero en sectores donde no hubo una planificación previa de redes eléctricas, agua potable, cloacas o calles. Eso hoy complica muchísimo la gestión”, explicó.
Además, señaló que existen calles donde los vehículos municipales tienen dificultades para ingresar debido a las condiciones del terreno, lo que obliga a adaptar los operativos con recursos más pequeños. “Muchas veces puede parecer falta de voluntad, cuando en realidad es una necesidad operativa”, indicó.
Trabajo en equipo y experiencia barrial
Durante sus primeros días al frente de la Delegación, Calvo mantuvo reuniones con trabajadores del área y remarcó que busca construir una dinámica basada en el diálogo y la participación.
“No vine a cambiar lo que funciona bien. Lo que no funciona como corresponde vamos a tratar de mejorarlo entre todos”, expresó.
También destacó la importancia de que la Delegación sea entendida como un equipo integrado por todas las áreas que la componen. “Cuando hay una crítica o un reconocimiento es para todos. Somos un equipo de trabajo”, afirmó.
Del club El Carmen al municipio
Calvo aclaró que no proviene de la militancia política ni de la administración pública, sino del trabajo comunitario desarrollado desde el Centro de Fomento Cultural El Carmen.
“No soy militante político, no vengo de ninguna agrupación, nunca trabajé en el Estado. Creo que la propuesta tiene que ver con el trabajo que realizamos junto a la comisión directiva del club y que la comunidad reconoce”, sostuvo.
Durante su gestión al frente de la institución barrial, destacó distintas mejoras edilicias y proyectos comunitarios, como actividades deportivas, escuelas municipales, puesta en valor de espacios y nuevos servicios para los vecinos.
Entre los proyectos mencionó la mejora del predio deportivo, el salón principal y la cocina, además de la futura puesta en marcha de una panificadora propia destinada a ofrecer productos accesibles y generar oportunidades laborales.
Finalmente, consideró que su llegada al municipio representa la posibilidad de sumar nuevas miradas a la gestión pública. “Hay personas por fuera de la política tradicional que también pueden aportar desde su experiencia y compromiso con la comunidad”, concluyó.

