El represor genocida, de 88 años, cumplía arresto domiciliario desde diciembre último en Mar del Plata. Ayer la Cámara Federal de Casación Penal le revocó ese beneficio.
Cerca de las 6 de este sábado, efectivos del Servicio Penitenciario Federal trasladaron al represor en un patrullero ante la mirada de un grupo de militantes de derechos humanos que habían realizado una vigilia esperando su partida de su casa del Bosque.
El genocida, que cumplía arresto domiciliario desde diciembre último en una vivienda del bosque Peralta Ramos de Mar del Plata, este sábado por la mañana fue retirado de la misma por personal del Servicio Penitenciario Federal (SPF) con rumbo a la cárcel de Ezeiza.
A la tradicional custodia que tenía en su vivienda el genocida desde el 27 de diciembre pasado, donde lo custodiaban personal de Prefectura Naval Argentina, este sábado alrededor de las 5, arribaron al lugar dos patrulleros de la Policia Bonarense y acto seguido llegaron dos camionetas del SPF y una de prefectura.
El represor salió de su casa de Boulevard Nuevo Bosque, entre Guaraníes y Los Tobas a las 5.45, custodiado por un grupo de efectivos del Servicio Penitenciario Federal, que lo introdujeron a un patrullero y abandonaron la zona, ante la presencia de un grupo de militantes de derechos humanos que habían realizado una vigilia, festejando el cumplimiento de la decisión judicial dada a conocer este viernes.
Al canto de “adonde vayas los iremos a buscar”, los militantes despidieron a Etchecolatz mientras se retiraba del Bosque bajo la custodia de un importante despliegue de fuerzas federales. El grito de “30.000 desaparecidos, presente, ahora y siempre”, se escuchó esta vez como un fuerte desahogo. (InfoGEI)

