El verdadero mundo del fútbol a recibido un golpe durisimo, tan previsible como inesperado, murió DIEGO ARMANDO MARADONA.
Los que amamos este deporte desde el mismo momento que alguien nos tira una redonda cuando estamos en lo mejor de la infancia sabemos lo que provoco e inspiro el pelusa con todo su despliegue de talento en el verde césped.
Ese reportaje a fines de la década del 60 donde plasmo con total desfachates sus deseos de llegar a la consagración es ni más ni menos que el pensamiento de cada pibe que piso un potrero, de ahí tanta identificación porque él si pudo cumplirlo.
Los que tuvimos la fortuna de verlo jugar en una cancha o por la tele sabemos que fue EL MEJOR DE TODOS y que difícilmente aparezca otro igual.
A base de una endiablada gambeta, de sus toques sutiles con ese pie zurdo, su coraje, su rebeldía, su temperamento, se abrió camino en un mundo difícil y llego a la cúspide no habiendo un lugar en este planeta donde no sea conocido.
Se va una parte de la historia grande del fútbol argentino, quedara ese hermoso recuerdo de las tantas alegrías que nos ha dado en lo que él será un ejemplo «jugando a la pelota en el fútbol super profesionalizado»
Mil gracias DIEGO, por aquella apilada a los ingleses, por levantar la copa en los mundiales juvenil 79 y de mayores 86, por la cuatro pepas a Gatti que te trato de gordito, por la revolcada a Fillol, por ese delicioso tiro libre a la juve, en fin a donde estés ojala encuentres la paz que en la tierra no pudiste tener !!

